Están anunciadas por televisión y hasta en Hollywood hablan maravillas de ellas, pero, ¿conoces las plataformas vibratorias basculantes? Estas máquinas se desarrollaron a mitad del siglo pasado cuando científicos investigaban los beneficios de las vibraciones sobre el cuerpo humano. Más tarde, fueron utilizadas por los astronautas para paliar las pérdidas de densidad ósea y de masa muscular como consecuencia de sus largas estancias en el espacio. El modo en que estas máquinas generan las vibraciones es muy sencillo. Una placa situada en la base está sujeta en su centro por un eje horizontal. Un motor se encarga de mover ese eje haciendo que la placa suba y baje alternativamente un lado y otro. Este movimiento que reproduce las vibraciones que se generan de forma natural al caminar, es repetido de forma muy rápida según una frecuencia determinada (de 5 a 30 veces por segundo).
Los ejercicios con la plataforma oscilante basculante provocan la contracción involuntaria de tus músculos, por lo que tu cuerpo habrá realizado en unos pocos minutos, el mismo trabajo que durante un entrenamiento convencional de casi una hora, pero con un esfuerzo mínimo y sin sufrir ningún desgaste en tus articulaciones. Eso sí, por el mismo motivo, no deberás realizar sesiones de más de 10 ó 15 minutos diarios y tres veces a la semana. Otra particularidad de este tipo de ejercicios es que consiguen actuar sobre prácticamente el 100% de las fibras musculares, frente al 20 ó 30% de los entrenamientos físicos habituales. La conclusión es que trabajando sobre estos aparatos vibrantes mucho menos tiempo, obtendrás un rendimiento más alto en los ejercicios, además del ahorro en tiempo que también es sustancial.
Así pues, hoy en día el uso de las plataformas vibratorias basculantes se ha extendido de tal manera que se anuncia en tv y puedes encontrarlas en gimnasios, centros de belleza y estética, clínicas de rehabilitación, clubes deportivos y cada vez más en domicilios particulares. No es de extrañar esta proliferación si tienes en cuenta la gran cantidad de beneficios que producen: mejora del tono muscular y de la fuerza en general, incremento de la flexibilidad, ejercicios de rehabilitación posquirúrgicos y para lesiones, combatir la celulitis, ayudar a perder peso, prevenir y combatir la osteoporosis, etc. Esta relación se haría interminable pero si te interesa de verdad, lo que deberías hacer es acercarte a alguno de estos centros para probar estos aparatos vibratorios. Eso sí, deja que te asesore el profesional de turno quien te indicará cómo situarte sobre la plataforma y qué postura adoptar para trabajar sobre un grupo muscular en concreto: abdominales, glúteos, pantorrillas, brazos, etc.
Son muchas las marcas anunciadas en televisión que tratan de lucrarse en este floreciente negocio de plataformas oscilantes vibratorias, pero no todas ofrecen las mismas prestaciones. Por ejemplo, Galileo cuenta con su modelo Fitness basado en una tecnología que ha sido probada por la Agencia Espacial Europea, lo que de entrada es ya toda una garantía. Asimismo, si después de probarla piensas comprártela, has de saber que su precio es de 12.586€, aunque realmente te será difícil resistirte para no llevarte una a tu domicilio. Puedes encontrar más información sobre ella en Simove.es, el importador exclusivo para España.